x_Shin Chan, Yoshito Usui


Antes de empezar con esta reseña decir, como todos/as ya sabréis, que su creador, Yoshito Usui, falleció el pasado 11 de septiembre de 2009 a los 51 años.

Por éste motivo, quiero dedicar este post a toda sus familia y, desde aquí, mandarles un fuerte abrazo.


Usui se inició en el manga a finales de los 80. Después de algunas obras menosres, entre las que cabe destacar Super Shufu Tsukimi-san, en 1992 comienza a publicar Crayon Shin-chan para la serie Action Comics de la editorial Futabasha. El éxito fulgurante sorprende al artista y a los editores, que ven cómo Shin-chan se convierte en poco tiempo en un fenómeno sociológico.


La historia

Tanto el manga como el anime narran las pequeñas aventuras y desventuras cotidianas de una familia media japonesa, los Nohara. Hiroshi, el padre, es un de tanos asalariados que cogen el tren por la mañana y no vuelven a casa hasta la noche. Misae, aunque algo irascible y tacaña, quiere ser una buena madre, pero cada dos por tres pierde los papeles con Shinnosuke, un renacuajo de cinco años que pone a prueba la paciencia del más pintado. Shin-chan, protagonista indiscutible, combina su inocencia infantil con una agudeza y descaro que para sí quisieran muchos mayores.

Mujeriego precoz, alegre exhibicionista, pequeño filósofo de oídas y observador implacable, Shin-chan dice las cosas tal como las piensa, sin medias tintas, y eso es demoledor en un sociedad que guarda tanto las formas como la japonesa.


Primero fue el manga y después …

El estilo de Usui se aleja bastante del que acostumbramos a asociar con el manga, es tremendamente simple, sin apenas fondos ni sombras ni tramas, tan sólo los personajes principales, dibujados casi como lo haría un niño, con más expresividad que realismo. Shin-chan no es un manga que entre por los ojos, hay que darle una oportunidad y zambullirse primero en la historia para empezar a comprenderlo, y eso no es fácil, como demuestra que su primera edición en castellano, allá por 1996, acabara en rotundo fracaso. Pero por otra parte, quizá ese mismo estilo propio tan peculiar le convierte en una obra más universal, equiparable a Mafalda o a los Peanuts de Charles Schultz.

Como es habitual, tras el éxito de la edición impresa no tardó en llegar la serie de televisión, emitida cada semana sin falta desde abril de 1992 en Asahi TV. Cada episodio consta de tres pequeñas historias, normalmente autoconclusivas, con el mismo diseño y guión general que el manga, aunque siempre el anime es más exigente y requiere muchos capítulos propios para rellenar espacio. En nuestro país, Shin-chan fue el bombazo televisivo del verano allá por el 2003, primero en Cataluña, luego en Valencia y País Vasco y después en casi todas las cadenas autonómicas. Aunque en mucha menor escala y con otras circunstancias, volvió a repetirse el mismo fenómeno que en Japón: primero la polémica, la oposición furibunda de los padres más conservadores, junto a eso la inmensa popularidad y una oleada de merchandising aprovechando el tirón comercial, y por ultimo una aceptación generalizada, aunque no siempre acompañada de comprensión. Pero cuando una serie llega al punto de tener su propia serie de cromos, anuncios en TV, golosinas con su nombre y camisetas y muñecos en cualquier chiringuito playero, ya ha cruzado la línea de no retorno, así que podemos apostar que aun tendremos Shin-chan para rato.



sólo he logrado conseguir este "video" en el que se escucha el opening de la serie en remix y catalán u.u' al parecer, el resto han sido eliminados de Youtube...


Shin-chan conquista el cine

Shin-chan debutó en la gran pantalla en 1993, catapultado por el éxito arrollador del que ya gozaba su serie de televisión, en antena desde apenas un año antes. Su primera aventura fue Action Kamen Vs. Haigure Maô, donde compartía protagonismo con su idolatrado Ultra héroe (Action Kamen) combatiendo las fuerzas del mal. El éxito en taquilla hizo aún más popular a este pequeño descarado y propició que desde entonces se estrenara un largometraje al año.



1 comentario:

  1. Guardo recuerdos muy buenos de Shin Chan...
    Aquí, en el País Vasco sigue emitiendose, todavía, y en euskara.

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